Thomas Jefferson
Observó y estudió las plagas que se cernían sobre la agricultura, lo cual era una gran preocupación para él por las pérdidas económicas que ocasionaban (1782).
Realizó contínuos estudios y largas observaciones sobre los daños que causaban en el grano almacenado, dando, luego de profundizar en sus estudios, claras advertencias al respecto y la necesidades de continuar los estudios. Sin embargo no parecía que ello fuera tomado en serio hasta casi el año 1800 en que en Estados Unidos comenzaron a reconocer sus esfuerzos en la investigación entomológica.