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La llegada del hombre a América o poblamiento de América es una cuestión arduamente discutida por los científicos modernos. Existe un cierto consenso, aunque no unánime, sobre el hecho de que América se habría poblado desde Siberia (Asia). Más allá de ese consenso relativo, en la primera década del siglo XXI, la comunidad científica discute apasionadamente la fecha, ruta y cantidad de oleadas migratorias que poblaron el continente americano.

Las viejas teorías[]

Tribus perdidas de Israel y quema de registros históricos mayas[]

A partir de 1492 las culturas americanas y europeas intentaron buscar explicaciones para el origen de esos seres con los que se estaban encontrando. En ambos grupos culturales las primeras explicaciones fueron religiosas: los aztecas pensaban que Cortés era el dios-héroe Quetzalcóatl, mientras que los europeos pensaron que eran las tribus perdidas de Israel [1].

En 1650 James Ussher estableció basado en la Biblia que las tribus perdidas abandonaron Israel en el año 721 adC. Sobre estas bases la cultura europea sostuvo que América había sido poblada alrededor del año 500 adC.

Por su parte el Imperio Maya tenía registros históricos escritos al menos desde agosto de 3114 adC [2]. Otras culturas como la Sociedad Zapoteca tenía registros escritos de hechos históricos que se remontaban al año 500 adC. Sin embargo los europeos no tuvieron acceso a esos conocimientos porque los conquistadores españoles quemaron los libros de las civilizaciones mesoamericanas.

Las teorías bíblicas sobre el poblamiento de América se mantuvieron hasta comienzos del siglo XX.

Charles Abbott[]

En 1876 un médico norteamericano Charles Abbott encontró una herramientas de piedra en su granja de Delaware. Debido a las carácterísticas toscas de los instrumentos Abbott pensó que podrían pertenecer a los antepasados remotos de las culturas indígenas modernas. Debido a ello consultó con un geólogo de Harvard quien estimó en 10.000 años de antigüedad la grava que se encontraba alrededor del hallazgo. Abbott sostuvo entonces que se trataba de un asentamiento humano del Pleistoceno, es decir muchos miles de años más antiguo de lo que establecían las teorías bíblicas dominantes.

La teoría de Abbott fue rechazada por las jerarquías cristianas por oponerse a la Biblia y por la comunidad científica organizada por el Instituto Smithsoniano porque no cumplir con los estándares científicos que exigía. Entre los científicos que rechazaron la hipótesis de Abbot se encontraban Aleš Hrdlička y William Henry Holmes [3].

En la actualidad se ha comprobado que Abbott tenía razón en muchas de sus hipótesis y la granja ha sido declarada Monumento Histórico Nacional.

El descubrimiento del sitio de Folsom[]

En 1908 George McJunkin encontró unos enormes huesos en un barranco de la aldea Folsom (Nuevo México). McJunkin un esclavo liberado por la Guerra Civil norteamericana, era un geólogo, astrónomo, naturalista e historiador aficionado y durante años años intentó llamar la atención de los vecinos de Folsom sobre la probable antigüedad de los huesos.

En 1926, cuatro años después de la muerte de McJunkin el director Museo de Historia Natural de Colorado, Jesse D. Figgins se enteró del lugar y descubrió varias puntas de flecha de un estilo muy refinado que luego volverían a encontrarse en Clovis y otros sitios. Una de ellas estaba incrustada en la tierra que rodeaba al hueso de un ejemplar de bisonte extinguido miles de años atrás.

Figgins llevó las puntas de lanza a Washington DC para enseñárselas a Aleš Hrdlička en el Instituto Smithsoniano, quien si bien lo trató cortésmente y le sugirió una serie de reglas metódicas para el caso de nuevos descubrimientos, se mantuvo sumamente escéptico y consideró hasta el fin de su vida que Folsom no constituía una prueba concluyente de que América hubiera estado poblada durante el Pleistoceno [4].

En agosto de 1927 el equipo de Figgins encontró una punta de lanza ubicada entre dos costillas de bisonte. Figgins envió un telegrama y tres científicos viajaron para ser testigos del hecho, e informar de la seriedad del hallazago. En ese momento, la comunidad científica norteamericana comenzó a aceptar las implicancias del yacimiento de Folsom.

El descubrimiento de la Cultura Clovis[]

Archivo:Clovis Point.jpg

La típica punta Clovis

En 1929 Ridgely Whiteman, un joven indígena de 19 años, que venía siguiendo las investigaciones que se estaban realizando en la cercana localidad de Folsom, escribió una carta al Instituto Smithsoniano sobre una serie de huesos que había encontrado en la aldea de Clovis, Nuevo México. En 1932, una excavación realizada por un equipo dirigido por Edgar Billings Howard de la Universidad de Pennsylvania confirmó que se trataba de un asentamiento indígena durante el Pleistoceno y verificó el tipo especial de punta de flecha que sería conocida como "punta Clovis". Al ser descubierta la datación por carbono 14 en 1949 el método fue aplicado en los yacimientos de Clovis resultando en antigüedades que oscilaban entre el año 12.900 adP y 13.500 adP [5].

Desde la década de 1930 y sobre todo desde la confirmación de las fechas por el método del carbono 14, la comunidad científica norteamericana organizada alrededor del Instituto Smithsoniano acepto que la Cultura Clovis era la más antigua de América y que estaba directamente relacionada con la llegada de los primeros hombres. Esto se conoció como Consenso Clovis y tuvo gran aceptación mundial hasta fines del siglo XX. El Consenso Clovis fue la base de la teoría del poblamiento tardío de América.

Aleš Hrdlička y la teoría del ingreso desde Siberia cruzando el Estrecho de Bering[]

Archivo:Beringia at Arctica surface.png

El Estrecho de Bering separa América de Asia

Aleš Hrdlička sostuvo que el ser humano había ingresado a América por Alaska proveniente de Siberia (Asia), cruzando el Estrecho de Bering. La teoría está desarrollada en La cuestión de hombre antiguo en América (The Question of Ancient Man in America) publicada en 1937.

Hrdlička comparó las características morfológicas de los indígenas norteamericanos, sobre todo los alutiiq, y los mongoles modernos y concluyó que aquellos descendían de estos y que por lo tanto debían haber llegado a América, cruzando el Estrecho de Bering, en un pasado no muy remoto. En estas investigaciones Hrdlička desenterró sin permiso miles de cadáveres en Larsen Bay, una aldea alutiiq, que generó una grave protesta de la comunidad. En 1991 el Instituto Smithsoniano devolvió a la comunidad alutiiq los cadáveres ilegalmente exhumados por Hrdlička [6].

Algunas publicaciones le atribuyen erróneamente a Hrdlička haber postulado la teoría más moderna, de que el hombre cruzó caminando por una zona llamada Puente de Beringia, formado a raíz del descenso del nivel de las aguas del Estrecho de Bering, durante el último período glacial.

Si bien Hrdlička nunca se pronunció expresamente sobre la fecha de llegada del hombre al continente americano, rechazó sistemáticamente las pruebas que proponían la existencia de paleoindios y sostenía que, a diferencia de Europa, no existían rastros en América que permitieran hablar de presencia humana durante el Pleistoceno (1,8 millones de años adP - 10.000 años adP), en tiempos de la última glaciación. De hecho Hrdlicka consentía la creencia del Instituto Smithsoniano, representada por William Henry Holmes, que considerada que los indígenas habían emigrado a América en un pasado reciente, imprecisamente estimada en unos pocos siglos [7].

Hrdlička dedicó gran parte de su vida a desacreditar la seriedad científica de las investigaciones que sostenían una presencia antigua del ser humano en América.

Hrdlička conoció también los descubrimientos en Folsom y Clovis que revolucionarían los conocimientos sobre la prehistoria de América y probarían la presencia humana en el nuevo continente desde al menos el año 11.500 adP. Sin embargo se mostró escépitico sobre su significado histórico [8] y evitó pronunciarse expresamente al respecto.

Teoría del poblamiento por el Puente de Beringia y el Consenso Clovis[]

Archivo:Beringia land bridge-noaagov.gif

Evolución del Puente de Beringia

Se encuentra plenamente probado que durante la última glaciación, la Glaciación de Würm o Wisconsin, el nivel de los océanos descendió la concentración de hielo en los continentes hizo descender el nivel de los océanos en unos 120 metros. Este descenso hizo que en varios puntos del planeta se crearan conexiones terrestres, como por ejemplo Australia-Tasmania con Nueva Guinea; Filipinas e Indonesia; Japón y Corea.

Uno de esos lugares fue Beringia. Debido a que el Estrecho de Bering, que separa Asia de América, tiene una profundidad de entre 30 y 50 metros, el descenso de las aguas dejó al descubierto un amplio territorio que alcanzó 1.500 kilómetros de ancho uniendo las tierras de Siberia y Alaska, hace aproximadamente 40.000 años adP. Plantilla:Cita

Su primera formación sucedió aproximadamente 40.000 años adP manteniéndose unos 4.000 años. Su segunda formación se produjo aproximadamente 25.000 años adP permaneciendo hasta aproximadamente 11.000-10.500 adP (Scott A. Elias [9]), cuando volvieron a subir las aguas al final de la glaciación, inundando gran parte del territorio y separando Asía de América por el Estrecho de Bering.

Archivo:Dancer-nps.jpg

Joven inuit de la Beringia moderna

Durante 19.000 años existió la posibilidad de que las tribus primitivas del Asia pudieran cruzar el Puente de Beringia. El primero en componer un posible modelo migratorio de asiáticos hacia América a través de Beringia fue Caleb Vance Haynes en un artículo publicado en la revista Science en 1964 [10].

El dato más importante para establecer una teoría migratoria durante la última glaciación es el hecho de que Canadá estaba completamente cubierta de hielo durante la última glaciación, invadida por dos gigantescas placas: la placa de hielo laurentina y la placa de hielo de la cordillera. Esto hacía imposible la entrada al continente más allá de Beringia.

Se desarrolló entonces una teoría: poco antes de finalizar la última glaciación y que el Puente de Beringia se inundara, comenzaron a derretirse los bordes en contacto de las dos grandes placas de hielo que cubrían Canadá, abriendo un corredor libre de hielo de unos 25 km de ancho, que seguía, primero el valle del río Yukón y luego el borde este de las Montañas Rocallosas por el corredor del río Mackenzie [11]. Los científicos que sostienen la teoría estiman que esto ocurrió en el 14.000 años adP [12], aunque otros cuestionan la fecha y afirman que no pudo haber sucedido hasta 11.000 años adP[13]. En ese momento los seres humanos que estaban en Beringia pudieron avanzar hacia el interior de América aunque no hay evidencia que lo pruebe [14].

Esta teoría se articuló con los descubrimientos de la Cultura Clovis que databan del año 13.500 adP para concluir que había sido integrada por los primeros migrantes que ingresaron por el Puente de Beringia, de la que a su vez habrían descendido todas las demás culturas indoamericanas.

Esta explicación conocida actualmente como teoría del poblamiento tardío o Consenso Clovis, fue aceptada en forma generalizada durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo XX.

Más recientemente se ha fortalecido la posibilidad de que los pobladores de América provenientes de Beringia utilizaran una ruta alternativa hacia el sur bordeando la costa [15]. Debido al descenso del nivel del océano esa posible ruta se encuentraba al oeste de la actual costa norteamericana y en el presente está cubierta por las aguas del Océano Pacífico, complicando los estudios arqueológicos. En un reciente estudio submarino se encontró una herramienta de piedra de una antigüedad de 10.000 años adP a una profundidad de 53 metros [16].

La crisis del Consenso Clovis[]

A partir de las últimas décadas del siglo XX las teorías combinadas que constituyen el Consenso Clovis o teoría del poblamiento tardío (antigüedad, lugar de ingreso, rutas migratorias, etc.), comenzaron a entrar en crisis.

En primer lugar se ha cuestionado la antigüedad de la llegada del hombre a América. El Consenso de Clovis sostiene que la misma no pudo ser mayor de 14.000 años adP y que la primera cultura americana fue precisamente la de Clovis. La razón de esta posición estricta es que, sin lugar a dudas, antes de esa fecha, Canadá estaba cubierta de hielo debido al período glacial, y era imposible toda circulación desde el Puente de Beringia hacia el sur.

Sin embargo cada vez existe más evidencia incontrastable de presencia humana en América anterior a 14.000 años adP.

Desde el punto de vista del consenso de la comunidad científica los hallazgos arqueológicos de Monte Verde (Chile), donde se ha fechado presencia humana entre 12.500 años adP (Monte Verde I) y 33.000 años adP (Monte Verde II), desempeñan un papel central en la crisis del Consenso Clovis. En 1997 visitó Monte Verde una delegación de los más importantes investigadores del mundo, entre los que se encontraba Calbot Vance Haynes, el más importante defensor de la teoría del poblamiento tardío. La delegación concluyó, aunque con algunas reticencias, que Monte Verde I es real. Por su antigüedad cercana al "año tope" del Consenso Clovis, su ubicación en el otro extremo del continente, y la ausencia de similitudes con la Cultura Clovis, el reconocimiento generalizado de Monte Verde significó el fin del Consenso Clovis.

Simultáneamente se han producido otros hallazgos arqueológicos, genéticos, linguísticos y geológicos que han abierto múltiples teorías y complejas combinaciones sobre el verdadero origen, momento de llegada y rutas seguidas para el poblamiento de América.

Nuevas teorías, nuevos hallazgos y nuevos estudios[]

El debate actual sobre la llegada del hombre a América se caracteriza por el apasionamiento que muestran los científicos, la variedad de teorías y subteorías, los resultados contradictorios, la cantidad de estudios y contraestudios y titulares llamativos en los periódicos. Para el público en general se trata de un cuadro de gran confusión.

Las investigaciones genéticas[]

Desde la década de 1980 la genética ha ido ocupando un papel cada vez más destacado en las ciencias sociales y en particular en las investigaciones sobre población y ascendencias, disciplina que lleva el nombre de arqueología o antropología genética. Los genetistas utilizan el ADN mitocondrial (mtADN) para seguir el linaje femenino y el cromosoma Y para seguir el linaje masculino.

En 1981 se estableció el mapa del ADN mitocondrial y en 1990 Douglas C. Wallace determinó que el 96,9% de los indígenas de las Américas estaban agrupados en cuatro haplogrupos mitocondriales (A, B, C, y D), lo que significa una notable homogeneidad genética [17].

En 1994 James Neel y Douglas C. Wallace establecieron un método para calcular la velocidad con que cambia el ADN mitocondrial. Ese método permitió fechar el origen del homo sapiens, la famosa Eva mitocondrial, entre 100.000 y 200.000 años adP [18] y la salida de Africa entre 75.000 y 85.000 años atrás.

Aplicando este método Neel y Douglas estimaron en 1994 que el primer grupo humano en ingresar a América lo hizo entre 22.414 y 29.545 años [19].

En 1997 los brasileños Sandro L. Bonatto y Francisco M. Bolzano aplicaron el método sobre el haplogrupo A, casi completamente ausente de Siberia, y obtuvieron resultados que van de 33.000 a 43.000 años adP [20]. Estos científicos sostienen que durante miles de años se estableció una gran población en el Puente de Beringia donde se diferenciaron genéticamente, y que es de esa población de la que provienen los primeros migrantes hacia América.

El genetista argentino Néstor Oscar Bianchi analizó la herencia materna en comunidades indígenas sudamericanas y concluyó que cerca del 90% de los amerindios actuales derivan de un único linaje paterno fundador que colonizó América desde Asia a través de Beringia hace unos 22.000 años [21].

Más recientemente el genetista americano Andrew Merriwether (Binghamton University) quien perteneciera al equipo de Wallace, sostuvo que la evidencia genética sugiere que América fue poblada mediante una sola población proveniente de Mongolia (y no de Siberia como sostenía Aleš Hrdlička). La razón de esto es que en Siberia el haplogrupo A casi no se encuentra presente, mientras que en Mongolia se encuentran los cuatro haplogrupos indioamericanos (A, B, C y D) [22].

Merriwether destaca que los 4 haplogrupos se encuentran presentes en toda América, pero que dentro de ellos pueden localizarse mutaciones genéticas diferentes según se trate de indígenas de Sudamérica o Norteamérica. Esto sugeriría que una vez ingresados a América, algunos grupos migraron rápidamente hacia Sudamérica, mientras que otros poblaron Norteamérica y Centroamérica. A su vez las mutaciones genéticas muestran migraciones entre Sudamérica y el sur de Centroamérica (Panamá y Costa Rica), pero no más allá [23].

En 2006 el equipo de Merriwether se encontraba estudiando si las poblaciones modernas de amerindios eran descendientes de los pueblos antiguos que vivían en esos mismos lugares o se trata de nuevas migraciones que reemplazaron culturas más antiguas.

La antigüedad[]

La antigüedad del hombre en América está sometida a gran controversia científica.

La fecha más tardía es la que sostienen los defensores de la teoría del poblamiento tardío y está relacionada con la Cultura Clovis que ha establecido sin dudas una presencia humana hace 13.500 adP. Los defensores de esta teoría sostienen que la fecha de ingreso al continente no pudo ser mayor de 14.000 años adP porque recién en ese momento se abrió el corredor libre siguiendo el río Makenzie a través del actual territorio canadiense.

A partir de ese piso diversas investigaciones científicas han propuesto fechas muy diferentes:

  • 22.000 años (Ayacucho, Pikimachay, Flea Cave, Jayamachay, Pepper Cave; Perú)
  • 22.000 años (Neel-Wallace, 1994)
  • 33.000 años (Monte Verde II-Chile; Bonatto-Bolzano,1997)
  • 40.000 años (Cuenca del Valsequillo, México)
  • 48.000 años (Montalvania, Brasil -Shigueo Watanabe)
  • 50.000 años (Topper-EEUU)
  • 60.000 años Pendejo Cave (EEUU)
  • 60.000 años (Pedra Furada-Brasil).

La fecha más antigua hasta el momento ha sido publicada por las/los científicos brasileños Maria da Conceição de M. C. Beltrão, Jacques Abulafia Danon y Francisco Antônio de Moraes Accioli Doria que sostienen haber datado herramientas con 295.000 a 204.000 años de antigüedad, lo que indicaría presencia humana anterior al homo sapiens [24].

¿América del Sur primero?[]

Uno de los elementos que ha llamado la atención de algunos investigadores es la reiteración de sitios de gran antigüedad en Sudamérica y la escasa cantidad de los mismos en Norteamérica. El dato es llamativo entre otras cosas porque Estados Unidos y Canadá han dedicado grandes recursos a investigar los sitios arqueológicos, a diferencia de lo que sucede en el sur. No es probable que los sitios más antiguos del norte hayan quedado sin descubrir.

El dato es llamativo porque si América fue poblada desde Siberia los sitios más antiguos debieran hallarse en el norte.

Adicionalmente, algunos estudios han detectado diferencias genéticas y fenotípicas de consideración entre los paleoindios sudamericanos y norteamericanos: aquellos con rasgos más australoides, estos con rasgos más mongoliodes.

Estos elementos han causado una creciente adhesión de algunos investigadores a la hipótesis de un poblamiento autónomo de América del Sur, no proveniente de Norteamérica.

Esta hipótesis se relaciona estrechamente con la teoría del ingreso por la Antártida desde Australia.

Otras rutas posibles propuestas[]

Otras teorías, sugieren otras rutas de migración del hombre hacia América; éstas probables rutas alternas, son:

a) Península de Kamchatka (Siberia), islas Aleutianas (océano Pacífico), Península de Alaska (Alaska). Procedencia asiática. Habrían utilizado embarcaciones muy primitivas para el transporte y viaje.
b) Oceanía-Antártida-América del Sur. También habrían utilizado balsas. El antropólogo portugués A. Méndez Correia (o Correa), quien sostuvo esta hipótesis en 1928, descartó otras rutas de migración.
c) Melanesia-Polinesia-América. También habrían utilizado balsas primitivas. El antropólogo francés Paul Rivet, quien planteó esta teoría en 1943, dijo que el hombre americano es de origen multirracial, por lo que no negaba otra ruta de inmigración. Esto fue contrario a los planteamientos de Aleš Hrdlička y Méndez Correia, quienes sostenían que la procedencia era de una sola raza.
d) Europa-Océano Atlántico-América. Algunos arqueólogos, refrendados en las investigaciones de ADN mitocondrial realizadas Michael Brown, y en el aparente parentesco entre las puntas de flecha Clovis y la tecnología lítica de los solustrense (asentados en España y Francia), sostienen la teoría de una corriente de poblamiento proveniente de Europa. La teoría, conocida como la Solución solustrense, supone que antiguos habitantes de Europa Occidental navegaron por el Atlántico de la era glacial, desplazándose entre los hielos flotantes, de manera parecida a la de los esquimales, hasta alcanzar la costa occidental de América del Norte.


La Conquista de América[]

Pasan 10 a 15 generaciones y los hombres primitivos se asientan en territorio americano. Fueron estimulados por los abundantes recursos que iban encontrando cuanto más tierras conocían y, cuando el peregrinaje iba avanzando cada vez más al sur, hallaban mejores condiciones climáticas y mayores facilidades para la caza. Por otra parte, las condiciones en el "puente de Beringia" habían cambiado. Se había hecho más pantanoso, por lo que su aventura fue un viaje sin retorno. Fue una épica acción de descubrimiento y conquista. Sin darse cuenta, fueron los primeros seres humanos en pisar suelo del Nuevo Mundo.

Tiempo que duró el poblamiento[]

Al sur de Chile se han encontrado restos fósiles de recolección y caza, de hace 7.000 años. Si se considera que el poblamiento de América empezó hace 36.000 años y que su huella más antigua en el extremo sur del continente data de hace 7.000 años, se deduce que el poblamiento de América duró 29.000 años.

Ruta y cronología del primitivo poblamiento[]

Muchas bandas siguieron la ruta norte-sur, por el lado occidental del continente, por las vertientes de las cordilleras y los valles intramontanos. Se han encontrado huellas humanas de avances en:

  • Topper (Carolina del Sur, Estados Unidos). Restos humanos fechados hacia el año 50.000 adP.
  • Pedra Furada (Piauí, Brasil). Restos humanos fechados hacia el año 50.000 adP.
  • La Toca (Brasil). Restos humanos fechados hacia el año 45.000 adP.
  • American Falls (Estados Unidos). Restos fechados hacia el año 43.000 antes del presente.
  • Cuenca del Valsequillo (México). Huellas humanas fechadas hacia el año 40.000 antes del presente.
  • Lewisville (Texas, Estados Unidos), con fechas de 37.000 años antes del presente.
  • Monte Verde II (Puerto Montt, Chile). Restos de 33.000 años.
  • El Cedral (SLP, México). Restos humanos y artefactos líticos con una antigüedad de 31 000 años.
  • Tlapacoya (Méx, México). Navaja de obsidiana de hace 21.000 años.
  • Paccaicasa (Ayacucho, Perú). Puntas de proyectil, raspadores, cuchillos; de 17.000 años, aproximadamente. El antropólogo Mc Neish opina que estos inmigrantes llegaron a los Andes peruanos hace 22.000 años.
  • El Muaco y El Jobo (Venezuela). Industria lítica muy tosca, de 14.000 y 12.000 años.
  • El Guitarrero (Ancash, Perú). Industria lítica de lascas, una punta de proyectil y un cuchillo; ambas bifaciales, de hace 13.000 años.
  • Piedra Museo (Santa Cruz, Argentina). Restos de 13.000 años.
  • Mujer del Peñón (Peñón de los Baños, México). Restos de 13.000 años.
  • Monte Verde I (Puerto Montt, Chile). Restos de 12.500 años.
  • Chivateros (Lima, Perú). Industria lítica para labores de recolección, de hace 12.000 años.
  • Los Toldos (Santa Cruz, Argentina). Restos de caza y recolección de hace 12.000 años.
  • Clovis (Estados Unidos). Restos de caza y recolección de hace 11.500 años.
  • Pedra Furada (Piauí, Brasil). Pinturas rupestres fechadas hacia el año 11.000 adP.
  • Paiján (La Libertad, Perú). Esqueletos humanos de hace 11.000 años.
  • Lauricocha (Huánuco, Perú). Industria lítica, fósiles de animales, plantas y esqueletos humanos y pinturas rupestres de hace 10.000 años.
  • Toquepala (Tacna, Perú). Pinturas rupestres de hace 9.000 años.
  • Lagoa Santa (Brasil). Restos fósiles de hace 8.000 años.
  • Cueva de las Manos (Santa Cruz, Argentina). Pinturas rupestres de hace 7.730 años.
  • Cueva Fell (Tierra del Fuego, Chile). Restos de hace 7.000 años.
  • Intihuasi (Argentina). Restos pre cerámicos de hace 6.000 años.

Referencias[]

  • 1. ↑ Mann (2006):195-199
  • 2. ↑ Mann (2006):195-199
  • 3. ↑ Mann (2006):199-204
  • 4. ↑ Mann (2006):205-206
  • 5. ↑ Mann (2006):207-213
  • 6. ↑ Mann (2006):222
  • 7. ↑ Mann (2006):200-209
  • 8. ↑ Mann (2006):206]
  • 9. ↑ Bering Land Bridge Was Open Until After 11,000 Years Ago - Scrub Tundra Grew in Lowland Beringia, Not 'Mammoth Steppe', por Don Alan Hall, 1997
  • 10. ↑ Mann (2006):215
  • 11. ↑ The Ice-Free Corridor Controversy, por Ken Hooper, Ken Hooper Virtual Natural History Museum, Ottawa
  • 12. ↑ The end of Beringia, Yukon Beringia
  • 13. ↑ The Ice-Free Corridor Controversy, por Ken Hooper, Ken Hooper Virtual Natural History Museum, Ottawa
  • 14. ↑ The end of Beringia, Yukon Beringia
  • 15. ↑ Did First Americans Arrive By Land and Sea?, por Hillary Mayell, National Geographic News, 6 de noviembre de 2003
  • 16. ↑ Coastal route, Prehistoric Beringia: homeland of the Peoples of the Americas, University of California San Diego (UCSD), 2003
  • 17. ↑ Mann (2006):192
  • 18. ↑ Peopling the New World: a mitochondrial view, D. Andrew Merriwether entrevistado por Sheri Fink, Academy Briefings, New York Academy of Sciences, 1 de diciembre de 2004
  • 19. ↑ Mann (2006):227
  • 20. ↑ Bonatto SL, Salzano FM (1997), A single and early migration for the peopling of the Americas supported by mitochondrial DNA sequence data. Proc National Academy Sciences USA 94:1866–1971
  • 21. ↑ (Bianchi et al, 1997; 1998) citado en Derechos de las minorías aborígenes: aportes de la genética molecular a la identificación Amerindia (Ponencia 35), II Congreso Internacional de Derechos y Garantías en el siglo XXI, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA, Buenos Aires, 25, 26 y 27 de abril de 2001
  • 22. ↑ Peopling the New World: a mitochondrial view, D. Andrew Merriwether entrevistado por Sheri Fink, Academy Briefings, New York Academy of Sciences, 1 de diciembre de 2004
  • 23. ↑ Peopling the New World: a mitochondrial view, D. Andrew Merriwether entrevistado por Sheri Fink, Academy Briefings, New York Academy of Sciences, 1 de diciembre de 2004
  • 24. ↑ Datação absoluta a mais antiga para a presença humana na América”, Maria da Conceição de M. C. Beltrão, Jacques Abulafia Danon, Francisco Antônio de Moraes A. Doria, Editora UFRJ, 1987

Bibliografía[]

  • MANN, Charles C. 1491: una nueva historia de las Américas antes de Colón. 2006. Madrid:Taurus. ISBN 84-306-0611-4.

Véase también[]

  • Proyecto Genográfico
  • Evolución humana
  • Población humana
  • Primeros pobladores andinos
  • Primeros pobladores americanos

Enlaces externos[]

  • Mann (2006):195-199
  • Mann (2006):195-199
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  • Mann (2006):205-206
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  • Bering Land Bridge Was Open Until After 11,000 Years Ago - Scrub Tundra Grew in Lowland Beringia, Not 'Mammoth Steppe', por Don Alan Hall, 1997
  • Mann (2006):215
  • The Ice-Free Corridor Controversy, por Ken Hooper, Ken Hooper Virtual Natural History Museum, Ottawa
  • The end of Beringia, Yukon Beringia
  • The Ice-Free Corridor Controversy, por Ken Hooper, Ken Hooper Virtual Natural History Museum, Ottawa
  • The end of Beringia, Yukon Beringia
  • Did First Americans Arrive By Land and Sea?, por Hillary Mayell, National Geographic News, 6 de noviembre de 2003
  • Coastal route, Prehistoric Beringia: homeland of the Peoples of the Americas, University of California San Diego (UCSD), 2003
  • Mann (2006):192
  • Peopling the New World: a mitochondrial view, D. Andrew Merriwether entrevistado por Sheri Fink, Academy Briefings, New York Academy of Sciences, 1 de diciembre de 2004
  • Mann (2006):227
  • Bonatto SL, Salzano FM (1997), A single and early migration for the peopling of the Americas supported by mitochondrial DNA sequence data. Proc National Academy Sciences USA 94:1866–1971
  • (Bianchi et al, 1997; 1998) citado en Derechos de las minorías aborígenes: aportes de la genética molecular a la identificación Amerindia (Ponencia 35), II Congreso Internacional de Derechos y Garantías en el siglo XXI, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA, Buenos Aires, 25, 26 y 27 de abril de 2001
  • Peopling the New World: a mitochondrial view, D. Andrew Merriwether entrevistado por Sheri Fink, Academy Briefings, New York Academy of Sciences, 1 de diciembre de 2004
  • Peopling the New World: a mitochondrial view, D. Andrew Merriwether entrevistado por Sheri Fink, Academy Briefings, New York Academy of Sciences, 1 de diciembre de 2004
  • Datação absoluta a mais antiga para a presença humana na América”, Maria da Conceição de M. C. Beltrão, Jacques Abulafia Danon, Francisco Antônio de Moraes A. Doria, Editora UFRJ, 1987
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